El rol de la contención comunitaria no profesional

18 de octubre de 2026

Por Marcelo Leiva

Hablar hace bien.
Esa frase no es solo el nombre de un proyecto en TikTok. Es la forma de activismo que elegí hoy. Contención comunitaria no profesional.

Se trata de ofrecer un espacio seguro donde cada persona pueda respirar, decir lo que le duele y sentir que no está sola. Vecinos, familiares, pares, voluntarios, líderes barriales o simplemente alguien que se detiene a preguntar “¿cómo estás?” con genuina atención.

¿Por qué importa tanto este tipo de contención?

Importa porque es accesible, llega antes, habla el mismo idioma, conoce el mismo barrio y no genera distancia. En momentos de crisis, de soledad, de duelo o de simple agotamiento emocional, esta contención puede ser la diferencia entre que alguien se hunda o encuentre un punto de apoyo para seguir.

Su rol es claro:

  • Escuchar sin juzgar.
  • Validar lo que la persona siente.
  • Detectar cuando algo se está complicando.
  • Acompañar hasta que llegue la ayuda profesional, si es necesario.
  • Sostener el vínculo para que nadie quede aislado.

No reemplaza a los profesionales. Los complementa. Es el tejido que sostiene cuando el sistema no alcanza, o cuando todavía no llegó.

Los límites también importan

Quien ofrece contención comunitaria no profesional no tiene que “arreglar” nada. Su poder está en la presencia, no en la solución. Tiene que saber cuándo derivar, cuándo pedir ayuda y cómo cuidarse para no quemarse. Porque el activismo del cuidado también incluye el autocuidado.

Hablar como forma de activismo

Desde «Hablar hace bien» trabajo precisamente en esto: generar espacios donde la palabra se convierta en contención. Donde decir lo que uno siente deje de ser un acto de vulnerabilidad y se transforme en un acto de coraje colectivo.

Cada vez que alguien se anima a comentar, y alguien más se anima a quedarse escuchando, estamos practicando contención comunitaria. Estamos tejiendo red. Estamos haciendo activismo.

Se construye también en las veredas, en los grupos de WhatsApp, en las charlas y conversaciones que decidimos no cortar.

Si alguna vez te sentiste sola o solo y alguien se quedó a tu lado sin intentar “arreglarte”, ya sabes de qué hablo. Y si alguna vez tú fuiste esa persona que se quedó… también.

Eso también es activismo.
Eso también es hacer comunidad.

Hablar hace bien.
Y contener, desde el lugar que cada uno pueda, también.

Sobre el Autor

Marcelo Leiva – Tarotista

Marcelo Leiva es comunicador, activista y tarotista en Chile, dedicado al estudio y la interpretación del Tarot Egipcio desde el año 2010.